Estabamos pensado que mientras hemos estado contandoles de nuestras experiencias en Barcelona, y de nuestros pensamientos de la cultura y las costumbres de la ciudad, sería buena idea comparar todas estas cosas con nuestras ciudades y culturas en los estados unidos.
Para mí, ha sido un cambio evidente. La ciudad en la que he vivido toda mi vida, la ciudad de nueva york, es una ciudad muy distinta, aunque algunas personas les gusta agrupar todas las ciudades grandes. Nueva York es una ciudad increíble, que ofrece muchas cosas a la gente viviendo allí. Está llena de cultura, historia, oportunidades para divertirse, y gente con varias personalidades. A la gente que visita o vive allí le encanta la ciudad, o la odia. Es una ciudad muy caótica, pero despues de acostumbrarse al ritmo y las costumbres de la vida cotidiana allí, sin duda es un paraíso. La ciudad tiene un rítmo muy rápido, y parece que siempre la gente tiene algo que hacer, o un lugar a cual tiene que irse. Se diría que la gente tiene prisa, pero eso es porque hay muchas cosas que hacer, y poco tiempo que hacerlas. Siempre hay tráfico, y se puede decir que la ciudad tiene locura, pero me gusta esta característica mucho. Es imposible quedarse en casa; siempre hay que salir para comer, ir de compras, ir al parque, ver los museos, ver los deportes, o que disfrutar la noche. Si te gusta el campo y la tranquilidad, no te gustaría Nueva York, pero soy un chico de la ciudad, por eso es el lugar perfecto para mi. La ciudad tiene la mejor comida en el mundo, de todos los países, y tiene las mejores tiendas.

En comparación, mientras Barcelona es una ciudad grande y importante, el ambiente social es un poco más relajado. Siempre se ve la gente relajando, tomando un cafe o una comida de 2 horas. La gente trabaja, pero solamente para ganar bastante dinero con que se puede disfrutar la vida. Eso es una diferencia de las ciudades y de los países que me encanta. En nueva york, y los estados unidos, la gente se enfoca en el hecho que hay ganar mucho dinero, y que siempre queda más trabajo que hacer. Aquí, parece que la gente trabaja de necesidad, para ganar bastante dinero para obtener la comodidad.
Otra diferencia entre Barcelona y la cultura es que las tradiciones de la cultura son más importantes y más evidentes aquí. Claro que nueva york tiene mucha historia y tradiciones y costumbres de la cultura, pero creo que es una parte más importante de la vida cotidiana aquí. Hay mucho turísmo en ambas ciudades, pero la cultura de la gente es más evidente aquí. Las fiestas son más para la gente, que comparte las tradiciones juntos. Me acuerdo más el fin de semana de la mercé, en el que había muchas fiestas y otras cosas para celebrar la historia y la cultura. Fui a ver los castellers, o las torres humanas, y estaba asombrado por la tradición y por el sentimiento de unidad que me dio. En Nueva York, no hay muchas cosas así; es una vida más individual.
También he fijado las diferencias entre las vidas cotidianas de Barcelona y de Nueva York. Fue una sorpresa para mí cuando llegué aquí que no había aire acondicionado, porque estoy acostumbrado a tenerlo o un ventilador durante los veranos en nueva york cuando hace mucho calor. Pero aquí, la gente está más enfocada en ahorrar energía y no desperdiciarla. También no se ducha durante más que 5 minutos aquí, y mientras normalmente mis duchas no duran mucho tiempo, fue una sorpresa que es una cosa tan rápida. También ha sido difícil acostumbrarme a las diferencias en cuanto a la comida aquí. Se come más tarde, y la comida del almuerzo es más grande que en Nueva york y los estados unidos, y también dura más tiempo. Significa que la cena es una comida más pequeña aquí, mientras en los estados unidos es la comida más grande del día. Estoy orgulloso de yo mismo por probar nueva comida como pate, porque no soy aventurero con la comida.
Mientras ha sido difícil acostumbrarme a los cambios del estilo de vida y a las costumbres, creo que es una de las parte mejores de nuestro tiempo y experiencias estudiando en una ciudad nueva. Por vivir con una familia, he estado forzado hablar siempre en español y vivir la vida española en realidad. Aunque ha sido difícil, vale la pena mucha porque ha cambiado mi punto de vista. Me he dado cuenta de que la vida en nueva york no es la vida en el resto de mundo, y puedo decir con seguridad que me gustaría vivir en Barcelona en el futuro. Nueva york siempre tendrá mi corazón, pero Barcelona es la próxima en la cola.